miércoles, 26 de enero de 2011


De repente sonó el despertador, me di media vuelta y observé el reloj, las 7:30. Me dirigí a la ducha, como todas las mañanas, y mientras el agua caía sobre mi cuerpo, me di cuenta que era 22 de Junio y era el último día que iba a dar clase en ese curso. Empecé a recordar todos los días durante aquel año de clase, desde el primero hasta el último, con sus más y sus menos, pero siempre con ellos, con mis alumnos, aquellos que sacaban lo mejor de mi cada mañana, aquellos que hacían que me pusiera de mal humor, pero que se me pasara a los diez minutos, aquellos que me dieron tantos dolores de cabeza sin desearlo, porque cada todos me han proporcionado algo durante ese curso y todo ello porque cada uno es único y especial para mí.. Esa mañana fue intranquila y la emoción de los niños por saber que después de aquellas horas no tendrían clase durante mucho tiempo, hacía alterarlos y que estuvieran inquietos toda la mañana. Quise que fuera una clase especial, que de algún modo u otro intentaran recordarla el día de mañana o simplemente sacaran algo provechoso de ella.
De cada uno me llevo un recuerdo, una emoción, un sentimiento…ellos seguramente me recordarán el día de mañana como aquella profesora que les abrigaba para no coger frío en el recreo, que jugaba con ellos a mamás y papás, que les enseño conocimientos a través del juego y la creatividad y la cual quiso sacar de cada uno de ellos lo mejor de sí mismo. Entonces me di cuenta de que había conseguido mi objetivo y que me sentía muy orgullosa por ello. Finalmente, cerré la puerta de aquella clase y sonreí.

lunes, 24 de enero de 2011


Entonces me pregunté… ¿Por qué elegí ser profesora? Pronto lo tuve claro, mis ganas de enseñar a los más pequeños, de mostrarles las cosas a través de la experiencia, de verles alegres con un simple juego, en el que para ellos simplemente es un juego, pero para mí es puro aprendizaje, saber que iba a levantarme todos los días trabajando en lo que me gustaba me hizo sentir bien y entonces obtuve la respuesta. Porque sé que la sonrisa de un niño es mucho más gratificante que cualquier otro regalo recibido en otro trabajo remunerado.

viernes, 21 de enero de 2011

...Enero...


¡Exámenes y más exámenes!, de eso se compone Enero, bonito mes para unos, dichoso mes para otros...mi habitación, como describirla en estos días....llena de apuntes por todos los lados, comida encima de la mesa, litros y litros de café, la bombilla de la lámpara que nunca ha estado tanto tiempo encendida, bolígrafos de colores para subrayar lo importante, esquemas, libros tirados por la cama y a love of lesbian de fondo para que los temas no se hagan tan duros....algún día me acordaré de estos maravillosos días de estudio.....

domingo, 16 de enero de 2011

martes, 11 de enero de 2011


1500 personas perecieron en el mar, cuando el Titanic se hundió bajo nuestros pies. Hubo 20 botes con supervivientes, y solo uno regresó para ayudar, uno. 6 personas pudieron ser recuperadas con vida del mar incluyendome a mi, 6 de 1500. Despues, las 700 personas de los botes tuvieron que resignarse a esperar, esperar a morir, esperar a vivir. Esperar una solución que nunca llegaría.

miércoles, 5 de enero de 2011

Se dicen muchas cosas sobre París...


Se dicen muchas cosas sobre París. Se dice que es el lugar donde los artistas encuentran inspiración, se dice que es donde va la gente para encontrar algo nuevo en su vida, se dice que es donde se puede encontrar el amor... Sin duda, a mi edad, yo no tenía ninguna expectativa a ese respecto.
Pero durante aquel día tuve muchos pensamientos sobre mi vida. Pensé en lo que pasaría si hubiera nacido en París, o si un día tuviera dinero... podría vivir allí.

lunes, 3 de enero de 2011

...



—¿Conoces esos días en los que se ve todo de color rojo?
—¿Color rojo? querras decir negro.
—No. Se puede tener un dia negro porque una se engorda o porque ha llovido demasiado, estás triste y nada más. Pero los días rojos son terribles, de repente se tiene miedo, un miedo desconocido...y no sabes por qué.

domingo, 2 de enero de 2011

Apartarse de la pasión, o entregarse ciegamente a ella


La pasión hace que uno deje de comer, de dormir, de trabajar, de estar en paz. Mucha gente se asusta porque, cuando aparece, derrumba todas las cosas viejas que encuentra. Nadie quiere desorganizar su mundo, por eso, mucha gente consigue controlar esta amenaza y es capaz de mantener en pie una casa o una estructura que ya está podrida. Son los ingenieros de las cosas superadas.

Otra gente piensa exactamente lo contrario: se entrega sin pensar, esperando encontrar en la pasión las soluciones a todos sus problemas. Descarga sobre la otra persona toda la responsabilidad por su felicidad, y toda la culpa por su posible infelicidad. Está siempre eufórica porque algo maravilloso sucedió, o deprimida porque algo inesperado acabo destruyéndolo todo.

Apartarse de la pasión, o entregarse ciegamente a ella, ¿cuál de las dos actitudes es la menos destructiva?